Filocafé: Reflexiones del Suicidio
- Víctor Hugo Galván Sánchez
- 27 abr 2024
- 6 Min. de lectura
El tema del suicidio ha sido objeto de reflexión filosófica a lo largo de la historia, abordado desde diversas perspectivas y con argumentos que van desde lo moral hasta lo existencial. Comencemos con Sócrates, quien planteó que el suicidio no era una opción válida, ya que debemos aceptar la voluntad divina y no cuestionar los designios de los dioses. Para Sócrates, la vida es un regalo que debemos respetar y preservar, incluso en medio de las dificultades.
Por otro lado, el existencialismo moderno ofrece una visión más compleja del suicidio. Friedrich Nietzsche, por ejemplo, sugiere que el hombre debe ser el "superhombre", capaz de trascender las limitaciones de la moral tradicional y crear sus propios valores. En su obra "Así habló Zaratustra", presenta al superhombre como aquel que es capaz de crear sus propios valores y dar sentido a su vida más allá de las convenciones sociales y religiosas. El suicidio se convierte en un acto que desafía las normas establecidas y que refleja la voluntad de afirmar la propia existencia frente a un mundo que puede parecer absurdo o indiferente. Nietzsche no condena el suicidio en sí mismo, sino que lo ve como una manifestación extrema de la voluntad de poder, la cual impulsa al individuo a buscar su propia afirmación en medio de un universo caótico y sin sentido preestablecido. El suicidio, cuando es impulsado por la desesperación y la falta de sentido, puede ser una expresión de nihilismo y debilitar la voluntad de poder del individuo.
Jean-Paul Sartre, otro destacado exponente del existencialismo, aborda el tema del suicidio desde la perspectiva de la libertad. Según Sartre, somos responsables de nuestras acciones y, por lo tanto, tenemos la libertad de elegir nuestra propia existencia. El suicidio, en este contexto, se convierte en una opción radical de libertad, aunque también implica enfrentar la angustia de la responsabilidad absoluta.
Albert Camus es otro filósofo cuya obra ofrece una perspectiva valiosa sobre el tema del suicidio. En su ensayo filosófico "El mito de Sísifo", Camus aborda la cuestión del absurdo de la existencia y cómo enfrentarlo. Para Camus, la vida humana está caracterizada por el absurdo, es decir, la discrepancia entre el deseo humano de encontrar significado en un mundo que parece indiferente y sin sentido. En este contexto, el suicidio se presenta como una posible respuesta al absurdo, una forma de escapar de la angustia existencial y la falta de sentido. Sin embargo, Camus rechaza la idea del suicidio como solución al absurdo. Propone que el individuo abrace plenamente la absurdidad de la existencia y encuentre su propia libertad y dignidad en medio de ella. El héroe absurdo es aquel que reconoce la falta de sentido en el mundo y aún así elige vivir con integridad y pasión. En lugar de buscar un sentido trascendental, el héroe absurdo crea su propio significado a través de la acción y el compromiso con la vida misma. En este sentido, el suicidio representa una rendición ante el absurdo, una negación de la libertad y la responsabilidad de crear significado en la propia existencia.
Beauvoir, otra excistencialista, plantea que el suicidio puede ser una forma de resistencia contra las estructuras de poder que niegan la autonomía y la dignidad de las mujeres, aunque también reconoce la importancia de luchar por un cambio social que permita la realización plena de todas las personas.
Con su enfoque provocativo y subversivo, Žižek desafía las concepciones convencionales sobre la moralidad y la psicología humana. En su obra, examina cómo el suicidio puede ser visto como un acto de rebelión contra las expectativas sociales y las normas impuestas por el sistema. Žižek argumenta que el suicidio puede ser tanto un acto de desesperación como un acto de liberación, dependiendo del contexto social y político en el que se produzca. Además, plantea que el suicidio puede ser una expresión de la lucha por la autenticidad en un mundo dominado por la falsedad y la alienación.
Como filósofa moral y defensora de los derechos humanos, Martha Nussbaum aborda el tema del suicidio desde la perspectiva de la justicia y la compasión. Nussbaum sostiene que el suicidio es un síntoma de sufrimiento humano y que la sociedad tiene la responsabilidad de abordar las causas subyacentes, como la pobreza, la discriminación y la falta de acceso a la atención médica y el apoyo psicológico. Desde esta visión, el suicidio no es simplemente un problema individual, sino un problema social que requiere una respuesta ética y política basada en el respeto por la dignidad y el bienestar de todas las personas.
Por último, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS:2020), se estima que cerca de 800,000 personas mueren por suicidio cada año en todo el mundo, lo que equivale a una persona cada 40 segundos. Además, se estima que por cada persona que se suicida, hay muchas más que intentan hacerlo, lo que subraya la magnitud de este fenómeno. En el caso específico de México, las estadísticas también son preocupantes. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI:2020), se registraron 6,453 suicidios en el país. Además, se estima que por cada suicidio consumado, hay al menos 20 intentos de suicidio, lo que indica la importancia de la prevención y el apoyo a la salud mental en la sociedad mexicana. Sin embargo, aún falta una legislación específica y coordinada a nivel nacional que aborde de manera integral el problema del suicidio en México, incluyendo la promoción de la salud mental, la detección temprana de factores de riesgo y la atención oportuna a personas en riesgo suicida. Existe una Norma Oficial Mexicana de la Secretaría de Salud (NOM-035) que aborda los Factores de Riesgo Psicosocial en los centros de trabajo.
Preguntas detonantes:
¿Es moralmente aceptable el acto del suicidio en circunstancias específicas?, ¿el suicidio es un acto de libertad individual o una manifestación de desesperación?, ¿existe un deber moral de preservar la propia vida a toda costa?, ¿el suicidio es una forma válida de resistencia contra la opresión y la injusticia?,¿qué papel juega la religión en la percepción del suicidio?, ¿el suicidio es un problema fundamentalmente psicológico, social o existencial?, ¿cuál es la relación entre el suicidio y el sentido de la vida?, ¿el suicidio es una forma de expresión del nihilismo?, ¿qué influencia tienen los factores culturales y sociales en las tasas de suicidio?, ¿es el suicidio una manifestación de valentía o de debilidad?, ¿el sufrimiento humano justifica el acto del suicidio?, ¿cuál es la responsabilidad de la sociedad en la prevención del suicidio?, ¿el suicidio puede considerarse un acto de egoísmo o de altruismo?, ¿es posible encontrar sentido y significado en la vida después de haber contemplado el suicidio?, ¿el suicidio es una respuesta adecuada al sufrimiento extremo y la enfermedad terminal?, ¿qué papel juegan las experiencias traumáticas en la inclinación hacia el suicidio?, ¿existe una conexión entre el suicidio y la búsqueda de trascendencia?, ¿el suicidio puede ser una forma de escapar de la responsabilidad y el deber moral?, ¿cómo afecta el suicidio a aquellos que quedan atrás, tanto a nivel personal como social?, ¿es el suicidio una elección racional o un acto impulsivo influenciado por la desesperación?, ¿Cómo se relaciona el suicidio con la búsqueda de autonomía y control sobre la propia vida?, ¿el suicidio puede ser considerado un acto de rebeldía contra las expectativas sociales y las normas impuestas?, ¿el miedo a la muerte influye en la decisión de optar por el suicidio o por la vida?, ¿qué papel desempeñan las filosofías y tradiciones espirituales en la comprensión del suicidio?y ¿el suicidio puede ser visto como una expresión extrema del deseo humano de encontrar significado y trascendencia en la existencia?
Referencias:
Beauvoir, S. de (2007). El segundo sexo. Vintage Español.
Butler, J. (2002). El género en disputa: El feminismo y la subversión de la identidad. Paidós.
Camus, A. (2000). El mito de Sísifo. Alianza Editorial.
Durkheim, É. (2006). El suicidio: Estudio de sociología. Routledge Classics.
Joiner, T. E. (2005). Por qué las personas mueren por suicidio. Harvard University Press.
Klonsky, E. D., & May, A. M. (2015). La teoría de los tres pasos (3ST): Una nueva teoría del suicidio basada en el marco de "ideación-a-acción". Revista Internacional de Terapia Cognitiva, 8(2), 114-129.
Lester, D. (1992). Teorías del suicidio: Un siglo de investigación. D. Reidel Publishing Company.
Nietzsche, F. (2016). Así habló Zaratustra. Penguin Clásicos.
O'Connor, R. C. (2011). Hacia un modelo motivacional-volitivo integrado de comportamiento suicida. En K. van Heeringen (Ed.), Comprendiendo el comportamiento suicida: El enfoque del proceso suicida para la investigación, el tratamiento y la prevención (pp. 219-237). Wiley-Blackwell.
Sartre, J. P. (2004). El existencialismo es un humanismo. Losada.
Shneidman, E. S. (1999). La mente suicida. Oxford University Press.
Žižek, S. (2013). El sublime objeto de la ideología. Siglo XXI Editores.

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