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Filocafé: principio de No Agresión

Bienvenidos a este espacio donde las ideas se confrontan con respeto y curiosidad. Hoy nos adentramos en uno de los principios más debatidos de la filosofía política y moral: el Principio de No Agresión (PNA), el cual sostiene que debe ser legal para cualquier individuo hacer lo que desee, siempre que no inicie ni amenace con iniciar violencia física contra otro individuo o su propiedad. Surgido en el corazón del liberalismo clásico y adoptado por corrientes libertarias, este axioma aparentemente simple —"prohibir la iniciación de fuerza física, coerción o fraude contra personas o propiedades legítimas"— encierra profundas paradojas que desafiaron a pensadores desde el siglo XVII hasta nuestro presente.

Imaginemos por un momento a John Locke en su Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil (1689), defendiendo que "siendo todos los hombres iguales e independientes, ninguno debe dañar a otro en su vida, salud, libertad o posesiones". Para Locke, la autopropiedad del individuo era un derecho natural incuestionable: nuestro cuerpo y nuestro trabajo nos pertenecen, y cualquier violación de esta esfera constituye agresión. Pero aquí emerge la primera grieta: ¿qué ocurre cuando la defensa de mi propiedad colisiona con tu supervivencia? ¿Es "agresión" que un hambriento robe pan en una sociedad desigual?

Avanzando tres siglos, Murray Rothbard en La Ética de la Libertad (1982) radicalizó el principio: "Nadie puede amenazar o cometer violencia contra la persona o propiedad de otro. La violencia solo es legítima contra quien comete tal agresión". Para Rothbard, el PNA era la piedra angular de una sociedad libre, incluso contra el monopolio estatal. Sin embargo, su definición abre nuevos abismos: ¿acaso la contaminación de un río —que daña la salud ajena— no es también agresión? ¿O el despido masivo que condena a familias a la miseria?

Frente a estas visiones individualistas, la voz de Immanuel Kant en su Fundamentación de la Metafísica de las Costumbres (1785) nos interpela desde la ética del deber: "Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin y nunca solo como un medio". Si la dignidad humana es sagrada —argumenta Kant—, toda coerción que instrumentalice al otro es inmoral. Pero entonces: ¿no sería también una agresión que el Estado obligue a vacunarse? ¿O que una empresa pague salarios de hambre? El Imperativo Categórico exige universalidad, pero ¿cómo aplicarla en un mundo de asimetrías?

Es aquí donde la crítica contemporánea de Judith Butler en Marcos de guerra (2009) sacude los cimientos del PNA: "La violencia nunca es 'mera' violencia; está inmersa en estructuras de poder y reconocimiento". Butler nos alerta: declarar "toda agresión es ilegítima" puede invisibilizar la violencia sistémica. ¿No es agresión un sistema que niega vivienda a minorías? ¿Y qué decir de quienes usan la fuerza para derrocar tiranías? Cuando los oprimidos se rebelan, ¿son "agresores" o ejerciendo legítima defensa colectiva?


Preguntas detonantes:

¿Es el PNA un principio autoevidente o requiere justificación externa?, si la autopropiedad es la base del PNA, ¿cómo definimos "propiedad" sobre uno mismo en un mundo de determinismos biológicos y sociales?, ¿el PNA deriva del Imperativo Categórico ("tratar a otros como fines") o es una norma pragmática para la convivencia?, ¿puede el PNA ser universal si culturas no occidentales priorizan deberes comunitarios sobre derechos individuales?, ¿viola el PNA un empresario que contamina un río, si eso daña la salud de comunidades?, ¿es la omisión de ayuda (ej.: no salvar a alguien que se ahoga) una forma de agresión pasiva?, si el lenguaje puede herir, ¿debe el discurso de odio considerarse violación del PNA?, ¿cómo se adquiere propiedad "legítima" en un mundo con historias coloniales o explotación laboral?, ¿es la guerra preventiva (atacar ante una amenaza inminente) una violación o una aplicación del PNA?, ¿legitima el PNA la violencia carcelaria si se aplica como "castigo" tras una agresión?, ¿puedes forzar a alguien a donar un órgano para salvar una vida?

 
 
 

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